¿Cómo se vinculan la ansiedad, el estrés y los ataques de pánico?
Una persona que experimenta baja autoestima tiende a sobredimensionar las demandas del entorno y a subestimar sus propios recursos para afrontarlas. Esta disparidad psicológica genera un estado de estrés constante y una susceptibilidad elevada a la ansiedad generalizada. En los escenarios clínicos más agudos, la sensación de incapacidad y el miedo al juicio externo pueden escalar hasta desencadenar ataques de pánico, donde el paciente experimenta una pérdida total de control sobre sus respuestas corporales.